Corte de orejas y cola de los perros, consecuencias de la estética

26-03-14

El corte de cola o caudectomía estética y corte de orejas (no son si no, una mutilación) consiste en la extirpación quirúrgica de los mismos, normalmente con instrumental especial para ello.
 
Al ser una operación, produce heridas que tardan en curarse del todo. Durante el proceso de curación se pueden producir muchos problemas secundarios graves y muy molestos para el animal e incluso ocasionarles la muerte.

 
A menudo se oyen distintas versiones para justificar que a algunas razas caninas se les corte la cola. En perros de granja y pastores (como el pastor australiano, botail, corgi galés de Pembroke…) por el riesgo de traumatismo al pillarse la cola con una puerta o cerca, e incluso en los de pelaje largo, para mantener limpia la región anal; en perros de caza (algunos terriers, bracos, cocker inglés y americano…) por las posibles lesiones que causan espinos, matojos y zarzas durante la actividad cinegética; en mastines y perros de guarda (cane corso, bulldog inglés, rottweiler…) porque ofrecen mayor dificultad para poder ser agarrados y heridos, y en otras razas, por una simple cuestión estética (Boston terrier, Yorkshire terrier, caniche…).
Mucha gente cree que muchas de estas razas nacen así, sin cola y que otras muchas han de ser mutiladas porque sí, como canon de raza.
 
Los inconvenientes más importantes respecto a la mutilación son:
• Crueldad innecesaria por motivación estética.
• La eliminación de un apéndice esencial en la comunicación.
• Posibilidad de infecciones secundarias.
• Las malas operaciones y/o manejos postoperatorios pueden causar hasta la muerte del perro (hay quien practica esta mutilación de forma particular en su casa y las protectoras somos testigos de estos casos).
• Aumento de la agresividad, según un estudio de la Universidad de Victoria (Canadá). Toda amputación compromete el comportamiento y desenvolvimiento normal de la mascota, es decir; orejas y rabo erguidos pueden significar una señal de dominación hacia otro perro. Orejas erguidas y rabo no muy levantado pueden indicar también interés en otro perro. La muestra de interés de un perro al que le falta el rabo puede, por error, ser interpretada por otro perro como una señal de dominación, provocando una pelea. El pobre perro sin rabo se ve atacado sin razón, lo cual puede causar que pierda la confianza que tenía en los demás, empezando a pelearse para defenderse cada vez con más frecuencia.
 
Los perros tienen un lenguaje corporal que es de fundamental importancia para la comunicación con sus congéneres e incluso con el hombre. Las partes de su cuerpo más importantes para su comunicación son precisamente las orejas y el rabo. Con la combinación de señales que puede emitir con estos apéndices puede indicar miedo, agresión, dominación y su estado de ánimo en general. Todo esto en una escala de intensidad muy variable. Para que sus mensajes sean interpretados correctamente necesita poder expresarse lo mejor posible.
 
Resumiendo, al cortarle sus orejas y/o rabo le dificultas enormemente su comunicación.
 
No es una cirugía estética para el perro, es una operación que solamente se practica porque su propietario considera que sin orejas y/o cola su perro resulta más atractivo.
Una amputación de orejas cambia mucho el aspecto que tiene el perro, lo cual puede influir muy negativamente en su aceptación social. Un doberman o un boxer con sus orejas enteras parece muchísimo más agradable que el mismo perro sin ellas. Sin orejas produce miedo y rechazo social de vecinos, amigos, etc.; con orejas enteras será más querido por todo el mundo.
Imagínate un doberman, un boxer o rotweiler con rabo. Difícil, ¿verdad?
 
De todas formas hay que resaltar que en la actualidad el motivo de esta práctica es puramente estético (exceptuando los auténticos perros de trabajo), y ya hay algunos clubes de raza que prohíben la presentación de ejemplares con la cola cortada. En algunos países como Alemania, Australia, Dinamarca, Francia, Finlandia, Reino Unido… está prohibida, a excepción de los motivos terapéuticos o profilácticos aceptables, y en España la legislación depende de las CCAA, estando prohibida la caudectomía por razones estéticas en Andalucía, Cataluña y Comunidad Valenciana entre otras.