Coquetos, la pelu canina más solidaria

22-05-13

Hoy presentamos una entrevista de Coquetos, una peluquería canina situada en el barrio de Carolinas (c/Pradilla 37).
Coquetos colabora desde su inicio con la protectora y su dueña, mucho antes. Siempre que pueden ayudan a los peludetes abandonados más necesitados de un arreglo de pelo y donan productos de su tienda o servicios para sortear en las diferentes rifas y sorteos de nuestros eventos. Además Coquetos también es punto de recogida de recursos y medicamentos para el albergue.
Les hemos realizado una pequeña entrevista para que todos conozcáis el excelente trabajo que realizan siempre pensado en las necesidades más adecuadas para cada animal.
 
 
 
¿Cuándo se abrió el negocio?
29 de agosto del 2009
 
¿Dónde os formasteis?
En CIM para peluquería, donde me instruyó Carolina Jimeno, que además trabaja en Gosets, en San Blas, y nutrición y además tengo el curso de Auxiliar de veterinaria que hice en la protectora en su momento.
 
¿Qué servicios o visión de las cosas han cambiado desde entonces?
Empezamos con muy poquito y servicio básico. Luego fuimos incrementando los servicios como el adiestramiento con Diana Leyva, recogida y llevada de animales que ahora se lleva menos por el coste… según también la demanda de la gente pero seguimos con las mismas ganas que entonces.
 
¿Ofrecéis algún tipo de servicio además del de peluquería?
Ahora mismo llevamos la peluquería y la tienda más bastante asesoramiento en nutrición. También estamos siempre pendientes por detectar síntomas de posibles enfermedades en los animales que nos traen. Por otro lado, ayudamos a la gente que nos pide una mano para colocar a algún animal difundiendo por Facebook, la protectora nos facilita mucho ese trabajo a través de sus plataformas, colocamos carteles…
 
¿Cuándo nació vuestra faceta solidaria?
Con 10 años iba con mi madre a la protectora casi todos los domingos para estar con los cachorritos. Después, también siendo aún pequeña, tuve un perro que había sido maltratado y ahí empezó entre ambas cosas, mi sensibilización con los animales. De ahí hasta día de hoy sigo ayudando en lo que puedo.
 
¿Cuál ha sido el caso más complicado que habéis tenido en Coquetos y la protectora?
El caso más complicado en la protectora que recuerdo a fue el de Pomi, un pomerania que entró de la calle lleno de nudos, con la piel seca, parásitos, seborrea… Es un tipo de perro que no ha de pelarse pero no quedó más remedio que raparlo entero para ayudarle.
En la peluquería, el peor caso que nos han traído fue el de un bichón maltés con tal cantidad de nudos que además de pulgas y garrapatas, tenía restos de comida que le había provocado la aparición de gusanos. Lo peor de todo es que venía de una casa. Fue el caso más desagradable con el que he tratado.
 
¿Por qué colaborar con la protectora?
Más ayuda de la que he visto que allí se intenta dar, no he visto en otra parte. Hay muchísimos animales y pocos recursos. Desde que voy a ayudar desde niña hasta ahora he visto tanto al personal como al voluntariado llorar por abandonos, sufrirlos y padecerlos, esforzarse por lograr lo imposible con lo que tienen. Por eso.
 
¿Os ha servido para Coquetos el aportar donaciones de la tienda para los eventos de la protectora?
Hace cuestión de un par de años llevamos las tarjetas de Coquetos selladas como vale por un servicio gratuito a cada animal adoptado de allí, eso la verdad es que sirvió bastante. También vendemos coleteros que hacen los voluntarios y movemos las noticias por Facebook.
 
¿Tiene mucho que ver la práctica con la teórica?
No, lo que más vale es la práctica.
¿En qué cosas veis la mayor diferencia?
En el comportamiento animal. No sirve de nada cortar como el mejor del mundo si no sabes entender al animal que está en la mesa. Yo padecí de eso al principio, me sentía muy limitada por el tiempo hasta que realmente te convences de que lo importante es el animal que estás tratando. Si tienes que tardar media hora más, que así sea y si el propietario no quiere volver, que no lo haga pero no puedo permitirme que un animal salga de aquí temblando. Hasta que no aceptas eso no sirve de nada la práctica ni tener unas manos de oro si tu mente no está equilibrada con el animal.
 
¿Cuáles son las partes más gratificantes y más complicadas de vuestro trabajo?
La más complicada es hacerle entender a la gente. A veces no puedes hacerles entrar en razón como por ejemplo, con que un animal de pelo corto, no se puede rapar al cero, no se debe. En peluquería es difícil cuando un animal está muy estresado, hay que calmarlo y emplear más tiempo, hacérselo entender al dueño… Pero se sobrelleva.
La parte más gratificante es sin duda cuando subes a un perro en la mesa y te comen a besos, da igual lo que les hagas, están encantados de estar contigo. También es increíble ver cómo algunos pasan por la puerta y ya quieren entrar. Sólo viendo eso ya es gratificante porque significa que están a gusto.
 
¿Cuál es el servicio más solicitado? ¿Y el producto estrella?
El lavado y corte es lo que más nos piden, especialmente a máquina, que es más económico.
Los productos estrella de la tienda son los juguetes de látex que pitan, conforme nos llegan, salen.
 
¿Qué tipo de clientela tenéis más; perritos pequeños, grandes, jóvenes, ancianos?
Perros pequeños y ancianos.
¿Algún cliente más inusual?
Tuvimos un cerdo vietnamita al que había que lavar. Sin duda ha sido el cliente más peculiar.
 
¿Qué clase de perros son los más revoltosos?
Los perritos pequeños, sin duda, sobre todo los tipo yorkshire y bichón.
 
¿Con cuánto personal contáis y cuál es su función?
Ahora mismo somos dos. He tenido que delegar y Nacho se ocupa más del tema de gerencia y proveedores mientras que yo me ocupo de todo el tema de peluquería.
 
¿Habéis tenido casos de abandono en Coquetos?
Por ahora, por suerte, no. Siempre ha sido nuestro gran miedo. Hemos recogido muchos que nos hemos encontrado o de personas que también los han encontrado y los han dejado aquí para que llamásemos nosotros al servicio de recogida de la protectora pero por suerte, nunca nos han dejado a ninguno abandonado en la tienda.
 
¿Cuál ha sido el pedido más inusual que un cliente os ha hecho?
(Risas) Nos pidieron una perrita hinchable para que el perro se desahogara en lugar de ir agarrándose a las piernas de la gente o a los cojines. No quería castrarlo porque le daba pena…
 
Cuando habéis tratado tanto en la protectora como en Coquetos con un caso complicado a nivel de peluquería, ¿se nota mucho el cambio del animal al acabar?
Sí, sobre todo cuando los bajas al suelo de nuevo. Empiezan a sentir, se restriegan, se te acercan como los gatos para notar las caricias, se frotan con las paredes y el suelo para notar el fresco, se huelen, se tocan ellos mismos, es bastante cómico por así decirlo, pero sabes que están más cómodos, contentos y que les has ayudado. Hay otros casos, como por ejemplo el de un bobtail que tuvimos lleno de nudos al que tuvimos que rapar, que él mismo se apoyaba contra la máquina al notarla porque sentía el alivio al liberarle del pelo enmarañado.
 
¿Estáis de acuerdo con las modas como teñir el pelo a los animales, las uñas…?
Nosotros hemos puesto algunos adornos de clip y usamos coleteros pequeñitos para los flequillos pero no estamos de acuerdo ni con los tintes ni con las extensiones o adornos con muelle. El animal se puede enganchar y hacer daño con este tipo de objetos, clavárselos o cualquier cosa, no son fáciles de quitar y pueden suponer un problema. Los tintes, por muy naturales que digan que son… es algo que nos parece surrealista. En los llamados show grooming (exposiciones y desfiles de peluquería) se usan bastante, lo que también acarrea, por muy acostumbrados que estén, exponer al animal al daño que provocan los focos, la música y el secador cada dos por tres (son daños inevitables porque es molesto hasta para nosotros). No estoy de acuerdo con este tipo de prácticas y por supuesto, no las llevaría a cabo en mi tienda, no me parecen naturales. También es cierto que la peluquería tampoco es algo muy natural, se creó por tema higiene y de ahí ha ido naciendo la rama más comercial como tipos de cortes extravagantes y todo eso, pero por lo menos en Coquetos trabajamos para aliviar a los animales, ayudarles con las mudas, con nudos imposibles… Prefiero usar un champú especial para tratar a un perro con dermatitis a que de que su dueño lo lave con cualquier cosa del súper mercado, da igual que luego no lo cobremos, si te solidarizas con unos, te solidarizas con todos, pero si hay un animal con un problema, actuamos.

Un objetivo o sueño a cumplir con Coquetos.
¡Una pastelería! Me encantaría abrir un establecimiento de repostería apta para animales. No cerraría la peluquería, tendría que delegar en otra persona porque realmente lo que me encantaría hacer es eso.