Reubicación de animales salvajes

29-08-12

Hace cuatro años se produjo en la provincia el cierre del 'Arca de Noé', un centro de recuperación de animales maltratados y/o abandonados situado entre Guadalest y Benimantell. A causa de esto, decenas de especies se quedaron sin hogar, por lo que la Fundación Raúl Mérida, junto al Ayuntamiento de Alicante y la Concejalía de Sanidad, pusieron en marcha las instalaciones ubicadas en la antigua 'perrera' municipal de la carretera de Villafranqueza.
La Fundación Internacional para la Protección de los Animales Raúl Mérida (FIPARM) es la única a nivel nacional que trabaja en la reubicación de animales procedentes del tráfico ilegal, convirtiendo así a Alicante en la única provincia española que posee un centro de recuperación de especies maltratadas, abandonadas o víctimas del contrabando ilegal. Y por tratarse de un referente, el propio Mérida lo califica como "la joya de la corona".
Más de un centenar de especies protegidas entre las que se encuentran leones, tigres, pumas, gamos, mapaches y linces boreales esperan ser aceptados por algún centro debidamente acondicionado para ordenar su traslado.
"El paso de los animales por el centro debe ser temporal ya que la peor tortura que puede haber para un animal salvaje es la cautividad", explica Raúl Mérida.
 
Apoyo económico
Con diferentes zonas, como la de observación o la de hospitalización, este centro "intenta crear un hábitat lo más similar posible al de las especies en su ámbito natural", declara Mérida. Esto, supone un gran esfuerzo económico ya que "únicamente en comida nos gastamos más de 5.000 euros al mes", afirma el presidente de FIPARM.
Las clínicas veterinarias de la Fundación ubicadas en Alicante, Elche, Elda y San Vicente del Raspeig así como la Consellería de Agricultura y el Ayuntamiento de Alicante constituyen las fuentes de financiación del centro.
A pesar de que la mayoría de parques zoológicos no aceptan animales de manera individual, Mérida agradece el apoyo de los centros autorizados que sí que tienen cabida para estos animales y que se encuentran no sólo en España, sino que en toda Europa y en casos excepcionales en el norte de África.
 
Intervención de la Guardia Civil
La Fundación Raúl Mérida es una organización sin ánimo de lucro, que lleva trabajando desde hace doce años para la protección de los animales en toda España. FIPARM desarrolla programas de educación, concienciación, investigación y denuncia para luchar contra el comercio ilegal de especies. Y además, colabora junto al Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (SEPRONA) quién trabaja por el rescate de animales en peligro y participa en incautaciones y decomisos.
En el plazo máximo de un año se ampliarán las instalaciones y aunque en la actualidad el centro no admite visitas, según Mérida, "se está estudiando que en un futuro puede haber excursiones de grupos escolares y otros, siempre y cuando los fines sean educativos".