Rapar a los perros; consecuencias desagradables. Alternativas saludables.

20-05-15

Rapar perros ha sido tema de debate muy extendido en los último años, pero tiene más de ficción que de realidad, rapar no aporta ningún beneficio para el perro, ni su dueño, pues consigue precisamente los efectos contrarios a los deseados.

El rapado de perros es un tema que genera mucha polémica, revitalizada ahora que ha venido el calor, aunque existe un acuerdo generalizado por parte de los profesionales más destacados de la peluquería canina en que no se deben realizar. ¿Quién suscita entonces la polémica? Muchas veces, el dinero o propietarios exigentes. Vayamos por partes y comprendamos este debate sobre rapar perros.
Lo primero es conocer un poco el manto de pelo de nuestras mascotas. Se divide en dos capas: 
  • Cobertura: pelo más largo y fuerte, recubierto por grasas y ceras que le confieren su brillo y color característico, y también su impermeabilidad contra el clima, ya sea reflectando radiaciones solares, dejando seco al perro ante la lluvia o protegiendo la piel de la erosión del viento.
  • Subpelo: más corto, denso, fino y débil. Su función es la de aislante térmico y apoyar el mantenimiento del manto ácido de la piel. Aunque está protegido por el pelo de cobertura, su debilidad hace que se muera más y más rápido, razón por la que su crecimiento es más rápido. 
Rapar perros hace que pasen más calor, suelten más pelo y hagas más visitas al peluquero y veterinario
"...rapar a tu perro sólo conseguirá
que pase más calor, suelte más
pelo y hagas más visitas
al peluquero y veterinario..."

 

Lo segundo es conocer bien los posibles motivos para querer rapar a un perro: 
  • "Mi perro jadea mucho, bebe mucha agua y tiene muchísimo calor con tanto pelo".
  • "Mi perro suelta mucho pelo y tengo la casa llena de pelusas”. 
  • "Mi perro tiene muchos nudos, está muy sucio y parece que tiene rastras". 

Tercero, ¿qué ocurre con esas capas cuando rapamos a un perro? Las cortamos por igual y muy cortas. Por lo tanto, el pelo de cobertura no cubre al subpelo, que crece más rápido y se coloca por encima de aquel. Se reestructurará todo el manto y las capas no harán bien su función, entrando en una espiral de degeneración con varias consecuencias:

 

  • El pelo de cobertura no tendrá capacidad suficiente para proteger al manto y piel del clima, pudiendo generarse quemaduras solares (un factor de riesgo considerable para posibles melanomas). Además, el exceso de radiación que llega a la piel genera más calor que antes, repelida por el pelo, lo que aumenta el calor sufrido por nuestra mascota. Por lo tanto, no sirve para hacer más llevadero el calor del verano, al contrario. 
  • El subpelo expuesto y no protegido morirá cada vez más rápido y se irá acumulando sobre la piel, lo cual aumenta su capacidad como retén de calor. Ello no ayuda a combatir el calor, ¡lo incrementa!
  • La sobre-acumulación de subpelo muerto impide una correcta oxigenación de la piel, que al ahogarse puede enfermar mostrando diferentes cuadros clínicos de dermatitis y seborreas. 
  • Que más subpelo muera también quiere decir que más pelo dejará tras de si el animal, por lo tanto, no sirve tampoco para disminuir la cantidad de pelusas en casa. 
  • El músculo erector del manto (el que eriza el pelo de los perros) puede perder su fortaleza y función, que no era más que cambiar el ángulo de los pelos de un estado de reposo a uno erecto, con el consiguiente aumento de transpiración de la piel y eliminación de calor. 
  • El pelo bonito es el de cobertura, que ha quedado enterrado en el subpelo rizado, denso, sin color, ni brillo, dando un aspecto de mal cuidado o enfermizo. 
  • El subpelo que ha crecido será más difícil de cuidar, cepillar y desenredar, por lo que las “rastras” y nudos serán un problema más que habitual.
  • El síndrome post-rapado, frecuente en razas nórdicas y perros mayores, consiste en la aparición de calvas en las que no crece pelo durante meses e incluso años. Sus consecuencias es una exageración de las derivadas del propio rapado: quemaduras y problemas de piel graves. 

En definitiva, rapar a tu perro sólo conseguirá que pase más calor, suelte más pelo y hagas más visitas al peluquero y veterinario conforme pasan los años. Todo lo contrario a lo que se desea al rapar. Si te están aconsejando que rapes al perro, no vas a conseguir nada bueno, sólo un gasto económico creciente. Un veterinario y peluquero honrado sólo te aconsejarán rapar por enfermedad o heridas. Cuando rapas a tu perro sólo pierdes su salud, mientras que ellos se ganan un dinero, que encima crece con el tiempo. 

 

ALTERNATIVAS SALUDABLES

Las alternativas saludables al rapado de perros en la peluquería son: muda artificial, stripping y cortes adecuados; mientras que en casa será cepillar con frecuencia y algunos buenos baños.
Cepillar frecuentemente es un alternativa saludable al rapado de perros
"... el trabajo en casa:
cepillar, cepillar y más cepillar..."
Un Anónimo dijo una vez: "El objetivo de la crítica es dejar al criticado con el sentimiento de que ha recibido una ayuda." Pues bien, hemos criticado el rapar perros y ahora debemos ser constructivos: vamos a presentar las alternativas saludables al rapado de perros y que buscan combatir el calor, el exceso de pelos en casa y nos acercan a un correcto cuidado del manto. Comenzaremos por aquello que podemos pedirle a nuestro peluquero canino:
 
Existe el mito de que al perro le duele mucho, pero realmente no lo sienten y, si no lo crees, acércate a una estética canina y pídele al peluquero ver una sesión de stripping para comprobarlo. La pega real es que es un proceso muy, muy, pero que muy lento, por lo tanto mucho más caro. Sólo sería aconsejable si te gusta mucho un determinado pelado que lo requiera, como el lomo en el pelado de Westy, el pelado de Teckel de pelo duro o el de los Schnauzer, entre otros.
  • Muda artificial: consiste en realizar la muda del manto de manera artificial mediante una serie herramientas. La idea es eliminar el subpelo acumulado bajo la capa de cobertura, lo que aumentará la aireación (y oxigenación) de la piel y disminuirá la conservación de calor. Además, hemos quitado buena parte del pelo que iba a acabar en el pasillo en forma de pelusas. Normalmente, se le da luego un buen baño para arrastrar con el agua todavía más pelo que queda suelto. Sería un cepillado en profundidad y a gran escala. Podemos dividirlo en dos grupos: 
    • Muda artificial de pelo medio-largo: indicado para perros de muda, como son Pastores alemanes, Chows Chows, Husky y otros nórdicos, Mastines, Golden Retriever, etc. Se realiza con multitud herramientas, como el king coat, rastrillos, hoces, deslanador, etc. Quedará un manto algo más fino y muy hermoso, ya que la cobertura resiste la muda. Las primeras veces asusta la enorme cantidad de pelo que se extrae, pero los resultados se notan enseguida.
    • Muda artificial de pelo corto: indicado para perros tipo Labrador, Pitbull, Bullterrier, Bulldogs, Boxers, etc. Normalmente, se utilizan rastrillos con forma de hoz o manoplas, ya que el pelo no es lanoso o crea pelusas, siendo más parecido a cerdas. Aunque no hay diferencias conceptuales respecto al anterior, es importante remarcar que esta clase de manto también precisa de estos cuidados, si bien pasa bastante desapercibido. Curiosamente, suelen ser las razas que peor llevan el rapado. (Y sí, hay gente que los rapa...).
  • Stripping: técnica muy laboriosa usada por auténticos peluqueros profesionales. Emplea una suerte de herramientas manuales que parecen pequeñas cuchillas de maquinilla unidas a un mango. Consiste en arrancar el pelo muerto o muy maduro, principalmente del subpelo. El resultado es como el conseguido con la maquinilla (pelo muy corto), pero con las siguientes diferencias: 
    • Se elimina principalmente subpelo. 
    • El pelo de cobertura que se elimina es de raíz, por lo que no se debilita y pierde su calidad, brillo, color y funciones. La capa de cobertura no perderá longitud, por lo que no queda expuesta la piel.
    • También el subpelo se quita de raíz, lo que impide que crezca más rápido y por encima del de cobertura. Así, se mantiene la estructura correcta del manto y las funciones de cada capa.
  • Corte corto, pero correcto: será adecuado cualquier tipo de pelado que hagamos, siempre que se respeten los siguientes puntos:
    • El pelo no debe presentar una longitud que deje la piel expuesta. Debemos ver pelo y sólo pelo, la piel rosada bajo el manto tiene que ser invisible.
    • Debe ser acompañado de un buen cepillado o muda artificial que elimine el exceso de subpelo.
    • Hay que utilizar lo mínimo la maquinilla (recordando siempre el primero punto) y maximizar el uso de las tijeras.
    • Intentar dejarlo todo por igual y que el subpelo no tenga oportunidad de superar la capa de cobertura, aunque esto no es necesario tenerlo en cuenta si se cumple con el primer punto.
Luego viene el trabajo en casa: cepillar, cepillar y más cepillar. Bueno también hay que dar un baño después alguna que otra vez. Cuando cepillamos a nuestros perros vamos retirando el exceso de subpelo acumulado, como en una muda artificial a pequeña escala. Al ser tan débil y  estar la mayor parte ya muerto, podrás arrastrarlo incluso con tan solo acariciarlo. Extraeremos una gran cantidad de pelo siempre que lo hagamos, no hay que asustarse, pierden mucho pelo constantemente y sobre todo con los cambios de estaciones.
Ocasionalmente, es bueno dar un baño después, así arrastraremos los restos de pelo muerto que aún queden y el gel ayudará a hidratar el manto y piel. 
Cepillar saneará el manto, que estará fresco, aireado y fuerte, contagiando su vitalidad a una piel oxigenada y que transpira adecuadamente.
 
················································································································
 
Nuestra pelu favorita: Coquetos.
 
Fuentes: 1 y 2